Claves de esta reforma para el ahorrador

ahorrador

Aunque todo no va a ser tan inmediato como podríamos imaginarnos, pues es una aplicación fiscal progresiva, ni la rebaja bajará a niveles no conocidos, pues el objetivo es volver a tasas impositivas anteriores a la crisis, dado que las promesas no se pudieron llevar a cabo por el Gobierno de Rajoy dadas las circunstancias, lo que sí es cierto es que afectarán positivamente, al menos en dos grandes apartados a los ahorradores.

Por un lado, los depósitos pagarán menos impuestos. ¿Qué quiere decir esto? Antes de la reforma y desde el año 2011 Rajoy se vio obligado a anunciar una subida temporal de las retenciones del IRPF y en los depósitos para hacer frente al déficit. Éstos subieron del 18% y 21% al 25% y 27%. Así hemos estado hasta el 2014.

A partir del año que viene, y en una escalada de dos años, volveremos a retenciones aplicadas antes del 2011. De tal modo que, en intereses de hasta 6.000 euros pasarán de tener una retención del 21% en 2014, al 20% en 2015 y al 19% en 2016. Entre 6.000 euros y 24.000 euros, la bajada será paulatina desde el 25%, al 22% y 21%, a partir de 24.000 euros y hasta 50.000 euros, las retenciones se reducirán desde el 27%, al 22% para terminar en el 21% y a partir de 50.000 euros, los nuevos tipos serán desde el 27% en 2014, al 24% en 2015 y 23% en 2016.

Esta reducción del tipo impositivo se puede beneficiar si el ahorrado planifica sus inversiones en depósitos que le puedan ayudar a diferir impuestos. Por ejemplo, hoy en el mercado podemos encontrar depósitos a dos años que remunera con un 5% el primero y un 2% el segundo. Según bajamos la cuantía del depósito bajará el interés recibido, pero este cómodamente pude oscilar entre un 2 y un 3%.

Figura ad hoc para potenciar el ahorro a largo plazo

Plan Ahorro 5: se trata de un producto de ahorro creado por el Ministerio de Hacienda para fomentar el ahorro a largo plazo. Así, las rentas obtenidas estarán exentas de retención fiscal si se mantiene el producto como mínimo cinco años. Tendrán la misma ventaja que los fondos de inversión, ya que se retrasará la retención fiscal hasta el vencimiento del depósito o del seguro. Entre las desventajas, es que para aprovechar los beneficios fiscales del producto el capital no se podrá rescatar durante un plazo largo y, además, las aportaciones anuales no podrán superar los 5.000 euros.

Planes de Pensiones

Tras la reforma fiscal, se ha reducido el importe máximo deducible para aportaciones en planes de pensiones hasta los 8.000 euros, desde los 10.000 euros para menores de 50 años y desde los 12.500 euros para mayores de esa edad. Según Hacienda la medida no tendrá efectos muy negativos para el ahorrador, ya que según un informe de la Dirección General de Seguros, el 76% de los partícipes realizó aportaciones anuales inferiores a 300 euros y solo 36 de los más de 10 millones de partícipes aportó más del límite.

Etiquetas: